Mostrando entradas con la etiqueta Astrid Orellano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Astrid Orellano. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

Predadores y otras amenazas



Las Cebras
Los predadores principales de las cebras son los leones, las hienas manchadas y los cocodrilos. Los leones y las cebras mantienen sus poblaciones en equilibrio, los leones matan antes a las cebras viejas o enfermas que a las sanas y fuertes.
Los nativos africanos las cazaban no sólo por su piel, sino también por su carne. Aun así, la situación cambió con la llegada de los colonizadores europeos y sus armas de fuego. Las cebras son cazadas principalmente por su piel. Desde entonces, la población ha crecido hasta aproximadamente setecientos individuos, gracias al esfuerzo para conservar la subespecie. Actualmente  ambas subespecies de la cebra de montaña están protegidas en parques nacionales, pero todavía se encuentran en peligro.
La caza y la competición por parte del ganado han reducido drásticamente la población. Debido al reducido tamaño de la población, los peligros ambientales, como por ejemplo las sequías, fácilmente pueden afectar a la especie entera. Las cebras comunes son mucho más numerosas y tienen una población sana. Aun así, esta especie también está amenazada por la caza y la modificación de los hábitats provocada por la agricultura. 

Las Jirafas
La jirafa es una especie protegida en la mayor parte de África.
Los expertos consideran que es importante mirar más allá de sólo el número que hay. Lo que debe ser considerado es el futuro que tendrán si se les trata con desinterés. En muchas partes de África las jirafas han sido sacrificadas en grandes cantidades debido a prácticas de caza ilegales. Para vender las pieles e incluso consumir su carne. Entre las causas de que esto ocurra está que estos pueblos de África son muy pobres y a menudo matan a las jirafas como fuente de alimentos. No lo hacen en grandes cantidades pero sí cuando lo consideran necesario. Muchos no tienen en cuenta a estas personas que pasan hambre y los enjuician por intentar alimentar a sus hijos. Es por eso que muchos grupos de conservación también están buscando maneras de ayudarles a encontrar alternativas. Hay a quienes les interesa financiar y dedicar su tiempo a otros animales, por lo que la jirafa en menos de una década podría ingresar a la lista de los animales extintos si no se les ayuda ahora, que aún hay tiempo.


Reproducción

Jirafas
La gestación de una jirafa dura entre 14 y 15 meses y nace una sola cría. La madre da a luz de pie y el saco embrionario se rompe cuando el bebé cae al suelo. Las jirafas recién nacidas miden cerca de 1.8 mts. y pesan aproximadamente 50 Kilos. A las pocas horas de haber nacido, las crías pueden correr y no se distinguen de una cría de una semana de edad. Durante las dos primeras semanas pasan la mayor parte del tiempo recostadas, resguardadas por su madre. Mientras que las jirafas adultas son demasiado grandes para ser atacadas por la mayoría de los depredadores, las más jóvenes pueden ser presa de leones, leopardos, hienas y perros salvajes. La cría se vuelve independiente alrededor de los 18 meses y se alimenta de la leche materna hasta esa edad. Sólo del 25 al 50 por ciento de las jirafas llegan a la edad adulta; aquellas tienen un promedio de vida de entre 20 y 26 años.


Cebras
Como en la mayoría de especies animales, las hembras llegan a la madurez sexual antes que los machos, y pueden tener su primer potro a la edad de tres años. Los machos no pueden criar hasta que tienen cinco o seis años. Las yeguas pueden dar a luz a un potro cada doce meses, que es el tiempo que dura la gestación. Cuidan de las crías durante un máximo de un año. Como los caballos, las cebras son capaces de ponerse de pie, andar y mamar al poco de nacer. Al nacer, un potro de cebra es marrón y blanco en lugar de negro y blanco. Casi siempre nace un único potro, pero en ocasiones extremadamente raras pueden nacer gemelos.
La protección de los potros es especialmente relevante para estos animales, porque  las crías son una presa fácil para los predadores y la mitad de ellas no sobreviven al primer año de vida a pesar de los esfuerzos de su madre y del macho del grupo. Otro de los peligros que corren los potros es que se han observado infanticidios y feticidios entre las cebras, a pesar de que únicamente se ha observado este comportamiento en ejemplares en cautividad.